El dilema del escritor; no saber de qué escribir.

 Ha pasado un tiempo desde la última vez que escribí por acá.

Se siente algo extraño escribir sin un tema específico, pero creo que es una buena manera de explorar nuestra propia creatividad. De hecho, mi intención era escribir sobre la productividad; sin embargo, mi texto no llegó a mucho y terminé escribiendo sobre aparentemente "nada".

Por otro lado, me establecí una meta mental: antes de que se acabara el mes debía escribir un texto para Blogger, porque creo que lo amerita. Y estoy cumpliendo mi promesa ahora mismo, aunque no sea tan perfecto como quería que fuera. Me da algo de miedo subir esto a una plataforma como esta, porque normalmente suelo hacer cosas más serias y profundas. Pero creo que no siempre se trata de que tus textos sean profundos, sino de que tengan tus pensamientos en ellos.

Dejando eso de lado, mi propósito principal en este otoño es disfrutar de la vida y sonreírle, aunque ella no me devuelva la sonrisa. Porque la vida es una, y si no la disfrutamos ahora, no la vamos a disfrutar nunca. Claro, la vida no puede ser perfecta, y eso está más que bien. Al fin y al cabo, somos seres humanos. Pero si te pasas cada uno de tus días de mal humor o triste, ya es una cosa totalmente diferente. Entiendo que las circunstancias de cada persona no son iguales, pero creo que está bien sonreírle a la vida aunque sea una vez, aunque ella no esté haciendo lo mismo.

Este texto fue bastante aleatorio, y si fuera por mí, lo publicaría en Wattpad. Pero creo que a veces está bien publicar algo así, tan aleatorio, sin más.

Por último, para aquellos escritores que no tienen idea de qué escribir, quiero que sepan que a veces escribir sobre no saber qué escribir puede ser un detonante para la creatividad. De un tema tan pequeño como ese pueden surgir muchas ideas, así que inténtenlo. 


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